TUMORES BENIGNOS DE LOS MAXILARES



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os tumores benignos representan un amplio espectro de condiciones. Los tumores benignos son resultado de la proliferación anormal de células y de tejidos. Algunos tipos tienen el potencial de crecimiento limitado como los hamartomas y otros son considerados neoplasmas verdaderos. El tratamiento adecuado debe ser hecho solamente después de la obtención del diagnóstico final y de su interpretación clínica correcta.



Características Clínicas

Los tumores benignos son generalmente pequeños, de crecimiento lento y que provocan la expansión por dirección y no por metástasis. No presentan riesgo a la vida del paciente, a menos que haya la interferencia de la función de órganos vitales. Los tumores benignos pueden causar la expansión de los maxilares y pueden ser detectados durante el examen radiográfico.


Características Radiográficas

Los tumores benignos son variables en sus aspectos radiográficos, en la dependencia de su naturaleza, localización y estadio de desarrollo. Los tumores odontogénicos son asociados al proceso alveolar en dientes de la región cercana al conducto mandibular. Lesiones neurales y vasculares pueden originarse de tejidos neurales y vasculares en el conducto mandibular. Las lesiones cartilaginosas se encuentran en la articulación temporomandibular (ATM) en la región del cóndilo. Una vez que los tumores benignos tienen crecimiento lento, sus bordes presentan la tendencia a ser suaves, bien definidos y con presencia de corticales, en algunos casos.

Los tumores benignos pueden ser totalmente radiolúcidos, radiopacos o mixtos, dependiendo de la lesión y de su estadio de maduración. Si la lesión presenta opacidad en su interior puede tratarse de hueso remanente como en el ameloblastoma o puede ser producto de la lesión como en el osteoblastoma. Una vez que los tumores benignos crecen en tamaño, puede haber el desplazamiento de estructuras adyacentes, tales como los dientes. Hay la tendencia de expansión que puede causar adelgazamiento de las corticales óseas. La reabsorción radicular puede ocurrir tanto en lesiones benignas como en las malignas, sin embargo, está más asociada a procesos benignos, tales como ameloblastoma, granuloma central de células gigantes y fibroma osificante. La reabsorción radicular en procesos benignos es suave mientras su aspecto en lesiones malignas es afilado o puntiagudo.